Quién soy
Soy desarrollador y analista de software, especializado en ingeniería de software corporativa, aplicaciones móviles, sistemas de información geográfica (SIG) y desarrollo de proyectos end-to-end para sectores como banca e industria. Llevo más de seis años desarrollando aplicaciones y soluciones de software, y Gas Ahorro es el proyecto en el que aplico esa experiencia a un problema que veo cada semana como conductor: pagar más de lo necesario por repostar simplemente por no tener la información a mano en el momento adecuado.
Gas Ahorro no está operado por una sociedad mercantil: soy el fundador y titular del proyecto, y lo dirijo de forma independiente como persona física. En la práctica, eso significa que sigo muy involucrado en el desarrollo técnico del producto —app, web e infraestructura de datos— además de en las decisiones de hacia dónde debe crecer.
Por qué nació Gas Ahorro
Antes de escribir la primera línea de código, pasé varios meses analizando las aplicaciones de precios de combustible que ya existían en el mercado. El objetivo nunca fue lanzar una app más para consultar precios: quería entender, con detalle, qué hacían bien, qué se quedaba corto y qué problemas llevaban sin resolver desde hacía años.
Primero hice un análisis exhaustivo de todas las aplicaciones existentes, documentando absolutamente todo lo que consideraba mejorable desde el punto de vista técnico y funcional.
Ese análisis se convirtió en una lista larga —mejoras, funcionalidades que faltaban, problemas sin resolver— que fui implementando una a una, no de golpe. La filosofía se mantuvo constante desde el primer día: la app tenía que ofrecer información que realmente ayudara a ahorrar dinero, no limitarse a mostrar un listado de gasolineras en un mapa.
Filosofía
Hay unas pocas ideas que guían casi todas las decisiones de producto que tomo en Gas Ahorro:
- Cualquier conductor puede ahorrar cientos de euros al año con pequeños cambios de hábito.
- Saber cuándo y dónde repostar tiene un impacto económico real, no solo teórico.
- Entender cómo evoluciona el mercado del combustible ayuda a decidir mejor, no solo a mirar un número.
- La tecnología solo tiene sentido si simplifica la vida de quien la usa, no si añade pasos.
- Gran parte de la información que necesita un conductor ya existe en algún sitio; el trabajo es ordenarla y hacerla accesible sin fricción.
Cómo trabajo
Antes de construir una funcionalidad nueva, intento entender el problema real que resuelve para el conductor, no solo si es técnicamente interesante de implementar. Eso significa validar la utilidad de una idea —el cálculo de ahorro, el histórico de precios, la mejor parada en ruta— antes de darla por terminada, y revisarla otra vez cuando el uso real muestra que algo no encaja como esperaba.
Lo mismo aplico al contenido que publico en la web: cada artículo del blog y cada página de datos pasa por una revisión mía antes de publicarse, y vuelvo a revisarlos cuando algo cambia —un precio, una normativa, una funcionalidad de la app—. El criterio completo con el que reviso, corrijo y actualizo el contenido está detallado en la política editorial, y el detalle específico de cómo se procesan los datos de precios está en la metodología de precios.
La tecnología detrás de Gas Ahorro
La app está construida en Flutter, lo que permite mantener una única base de código para iOS y Android sin duplicar el trabajo en cada plataforma. Por detrás, mantengo yo mismo la infraestructura de datos: un servidor propio y dockerizado que recibe la información de las distintas fuentes, la limpia y la unifica antes de que llegue a la app o a la web. Prefiero tener el control de esa capa antes que depender por completo de servicios externos en cada consulta —el funcionamiento completo de ese procesamiento está explicado en la metodología de precios—. Para la analítica, la estabilidad y la monitorización de errores en producción utilizo Firebase, lo que me permite detectar y corregir problemas de la app con rapidez en lugar de depender solo de que los usuarios los reporten.
Proyectos destacados
Gas Ahorro es hoy mi proyecto principal y se compone de tres piezas que mantengo de forma activa: la app móvil (iOS y Android), esta web —con sus herramientas de búsqueda por ciudad, ruta y autopista— y, desde 2026, un canal comercial para que gasolineras puedan promocionarse ante conductores dentro de la propia app. Las tres comparten la misma infraestructura de datos y el mismo criterio: la información debe ser útil para quien repostó, no solo técnicamente correcta.
Artículos publicados
Escribo y reviso personalmente el contenido del blog de Gas Ahorro. Estos son todos los artículos publicados hasta la fecha, ordenados del más reciente al más antiguo:
Contacto profesional
Si quieres contactar conmigo directamente —por una colaboración, una consulta técnica sobre el proyecto o cualquier otro motivo profesional— puedes escribir a soporte@gasahorro.es o conectar conmigo en LinkedIn. Para incidencias de soporte sobre la app o la web, la vía más rápida sigue siendo la página de contacto.
¿Por qué decidí crear Gas Ahorro?
Durante mucho tiempo fui yo mismo el usuario frustrado. Abría alguna de las aplicaciones de precios que ya existían, veía un mapa lleno de gasolineras y la cerraba sin tener muy claro si de verdad había encontrado la mejor opción. Con el tiempo entendí que el problema no era la falta de aplicaciones, sino que ninguna terminaba de ir un paso más allá de mostrar un listado.
Antes de plantearme construir nada, dediqué bastante tiempo a usar a fondo las que ya había: qué hacían bien, dónde se quedaban cortas, qué echaba de menos una y otra vez como usuario. Ese ejercicio, más que una idea repentina, es lo que terminó dando forma a Gas Ahorro.
Desde el primer día tuve claro que no quería construir "una app más de precios". Quería que ayudara a entender por qué varía tanto el precio entre dos gasolineras a pocos minutos de distancia, que hiciera visible cuánto se puede llegar a ahorrar con pequeños cambios de hábito, y que siguiera evolucionando en lugar de quedarse congelada el día del lanzamiento.
Eso es lo que sigo intentando con cada función nueva que añado: no que Gas Ahorro haga más cosas porque sí, sino que cada una ayude de verdad a que alguien pague un poco menos la próxima vez que reposte.

