Por qué mostramos tres números y no solo uno

La primera versión de la página de precios de cada ciudad mostraba únicamente el precio medio, como hacen la mayoría de comparadores. Duró poco: un precio medio, solo, no ayuda a decidir nada, porque no distingue entre «esto es lo normal en tu ciudad» y «esto es lo mejor que puedes conseguir hoy». Por eso ahora se muestran siempre tres cifras juntas —mínimo, medio y diferencia— y entender qué aporta cada una cambia por completo cómo se lee la página.

El cálculo exacto de estas tres métricas está detallado en la metodología de precios; aquí nos centramos en cómo usarlas para decidir, no en cómo se calculan.

Precio mínimo: lo que ya existe, no una promesa

El precio mínimo es el más bajo disponible entre todas las estaciones con dato válido en ese contexto —ciudad, ruta o autopista— para el carburante seleccionado. No es una estimación ni un objetivo: alguien está vendiendo a ese precio ahora mismo.

Su utilidad es calibrar tu expectativa antes de entrar en cualquier estación. Si el mínimo de tu ciudad es 1,52 €/litro y la estación que tienes delante marca 1,68 €, sabes que estás pagando 16 céntimos más por litro sin ningún motivo objetivo, más allá de la comodidad.

Precio medio: tu punto de comparación, no tu objetivo

El precio medio es la media aritmética de todos los precios disponibles en ese contexto. No busques igualarlo ni superarlo: úsalo para saber si la estación que consideras usar está por encima o por debajo del mercado local.

Un ejemplo con las tres cifras juntas

Supón que en tu ciudad el mínimo es 1,54 €, la media es 1,63 € y tu gasolinera habitual marca 1,71 €. Respecto a la media ya estás pagando 8 céntimos de más; respecto al mínimo, 17 céntimos. En un depósito de 45 litros, esa diferencia frente al mínimo son casi 7,7 euros en un solo repostaje —el dato que de verdad mueve la decisión no es «¿estoy por encima de la media?», sino «¿cuánto me estoy dejando frente a lo mejor disponible?».

Diferencia (spread): la pregunta que de verdad importa

La diferencia es la distancia en céntimos por litro entre la estación más barata y la más cara disponibles. Responde directamente a la pregunta más importante: ¿cuánto puedo ahorrar si elijo bien?

Una diferencia de 5 céntimos en una ciudad pequeña puede ser la norma y no merece cambiar de hábito. Una diferencia de 18 céntimos en una ciudad grande indica que hay estaciones muy fuera de mercado, y ahí sí conviene revisar dónde repostas habitualmente.