Cómo empezó
Antes de escribir una sola línea de código, dediqué varios meses a analizar en detalle las aplicaciones de precios de combustible que ya estaban en el mercado. No fue una revisión superficial: instalé, usé y documenté cada cosa que me parecía mejorable —desde la usabilidad hasta la precisión de los datos— y con eso construí una lista larga de problemas sin resolver y funcionalidades que ninguna cubría bien.
Esa lista, no una idea aislada, es el verdadero origen de Gas Ahorro. La fui implementando punto por punto, y sigue siendo la base de cómo decido qué construir a continuación.
Decisiones técnicas y por qué las tomé
Una de las primeras dificultades no fue de diseño, sino de datos: ninguna fuente pública llega en un formato directamente utilizable. Cada una describe las estaciones, los combustibles y las ubicaciones a su manera, publica con su propia cadencia y, de vez en cuando, con algún registro incoherente. La solución fue construir una infraestructura propia y dockerizada que recibe esa información, la normaliza, la valida y la unifica antes de que llegue a la app o a la web —el detalle completo de ese procesamiento está en la metodología de precios—. Hoy esa infraestructura gestiona datos de más de 25.000 estaciones distribuidas por toda España, incluidas Canarias y Baleares.
La app está construida en Flutter para mantener una única base de código entre iOS y Android, y uso Firebase para analítica, estabilidad y monitorización, de forma que puedo detectar y corregir un problema en producción sin depender únicamente de que un usuario lo reporte.
Qué hace distinto a Gas Ahorro
La diferencia no está en mostrar un mapa con gasolineras —eso lo hacen la mayoría de apps del sector— sino en lo que pasa después de encontrar la estación. Gas Ahorro calcula tu ahorro real en cada repostaje, no solo el precio por litro: tiene en cuenta el desvío que supone llegar hasta la estación más barata frente a repostar en la más cercana, y solo la recomienda como "mejor parada" cuando el ahorro compensa de verdad el trayecto extra.
También guarda el histórico de precios de cada estación, así que puedes ver si un precio que parece bueno hoy es realmente bueno o solo lo parece frente a un pico puntual, y lleva un seguimiento de cuánto has ahorrado repostaje a repostaje a lo largo del tiempo. Para viajes largos, el repostaje inteligente usa tu vehículo, tu depósito actual y tu consumo real para sugerir dónde parar sin quedarte corto de combustible ni desviarte más de lo necesario, y los filtros avanzados permiten acotar por marca, servicios u horario cuando la lista de estaciones cercanas es larga.
Desde 2026, Gas Ahorro también da soporte al coche eléctrico dentro de la misma app: puntos de carga, planificación de rutas con paradas eléctricas y un monedero EV para registrar el gasto en carga, sin necesidad de otra aplicación distinta. Y todo esto funciona sin exigir registro obligatorio: puedes usar las funciones básicas de la app y de la web sin crear una cuenta.
De dónde vienen los datos
Los precios de combustible proceden de la fuente oficial del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITERD), complementada con Mapareve como referencia adicional para contrastar y rellenar huecos que la fuente oficial no siempre cubre con la misma rapidez. Para la ubicación, dirección y cartografía de cada estación, Gas Ahorro se apoya en Google Maps y en OpenStreetMap, que en conjunto ofrecen mejor cobertura y precisión geográfica que cualquiera de las dos por separado.
Usar varias fuentes en lugar de una sola no es una redundancia decorativa: cada fuente tiene sus propios huecos y su propia cadencia de actualización, y cruzarlas es lo que permite detectar datos desactualizados o incoherentes antes de que lleguen al usuario. La infraestructura propia descrita en el apartado anterior está pensada precisamente para reducir al máximo el desfase entre el momento en que un precio cambia y el momento en que aparece reflejado en la app o en esta web.
El detalle completo de cómo se calculan el precio mínimo, medio y la diferencia entre estaciones —y las limitaciones que tiene cualquier dato de precios— está en la metodología de precios.
Cómo funciona la web
Esta web organiza la información en cuatro secciones principales:
- Ciudades — estaciones disponibles en cada ciudad con su precio actualizado, un ranking de más baratas a más caras y un mapa de localización.
- Precios hoy — cuánto cuesta la gasolina 95 y el diésel en tu ciudad ahora mismo, con el precio mínimo y la diferencia entre estaciones.
- Rutas — estaciones a lo largo de un corredor para planificar una parada competitiva antes de salir de viaje.
- Autopistas — información de estaciones en los principales corredores (A-1, A-2, A-3, A-4, A-5, A-6, AP-7) para evitar repostar siempre en las áreas más caras.
Toda la información es pública, gratuita y no requiere registro para consultarla.
Enfoque de privacidad
La web no requiere cuenta de usuario ni almacena datos personales de los visitantes. La analítica se realiza con Vercel Analytics, una solución sin cookies y respetuosa con la privacidad. La web integra Google AdSense para monetización mediante publicidad; las cookies publicitarias están documentadas en la política de cookies, con el consentimiento del usuario como base legal conforme al RGPD. La app móvil tiene su propio tratamiento de datos, descrito en la política de privacidad.
Quién está detrás
Gas Ahorro lo fundo y lo mantengo yo, Javier Rodríguez Montero, desarrollador de software especializado en ingeniería corporativa, aplicaciones móviles y sistemas de información geográfica. No es un proyecto anónimo ni gestionado por un "equipo editorial" difuso: reviso personalmente el contenido de esta web y de la app, y respondo directamente a las incidencias que reportáis. El criterio con el que se corrige y actualiza el contenido está explicado en la política editorial, y puedes leer mi trayectoria completa en la página de autor.
Si tienes alguna pregunta, sugerencia o incidencia, puedes escribirme a través de la página de contacto o directamente a soporte@gasahorro.es. Los avisos sobre precios incorrectos o estaciones desactualizadas se revisan con prioridad, porque la precisión del dato es, en última instancia, el motivo por el que existe Gas Ahorro.
