Anticipa y conduce con suavidad

La DGT destaca anticipación y conducción suave entre las pautas de eficiencia. Evita aceleraciones y frenadas innecesarias, adaptándote siempre a la vía y al tráfico.

No conviertas la búsqueda de ahorro en un objetivo de velocidad, revoluciones o distancia de seguridad universal. Sigue la señalización y las instrucciones del vehículo; conservar el control y la seguridad va primero.

Ajusta el vehículo a su uso

Elige las marchas y modos de conducción según el manual y las condiciones, sin forzar el motor. El funcionamiento de los cambios automáticos, sistemas de parada y ayudas de velocidad varía entre modelos; no se garantiza que un modo ahorre en todos los recorridos.

Retira carga o accesorios que no necesites cuando sea adecuado hacerlo. No alteres presiones ni desconectes sistemas de seguridad para intentar consumir menos. El IDAE recuerda la importancia del mantenimiento.

Mide antes de atribuir un resultado

Registra kilómetros y litros de varios repostajes comparables. Consumo en l/100 km = litros consumidos / kilómetros recorridos × 100. El ordenador del coche es una referencia, pero no sustituye la comparación de registros bajo condiciones similares.

Ejemplo hipotético: 30 litros para 500 km equivalen a 6 l/100 km. En otro recorrido, 28 litros para 500 km serían 5,6 l/100 km. No atribuyas toda esa diferencia a una técnica si cambiaron tráfico, carga, viento o trayecto.

Separa consumo y precio

Reducir litros y pagar menos por litro afectan al gasto de forma distinta. Una conducción más eficiente no demuestra que hayas elegido el mejor precio, ni una gasolinera barata corrige un problema de consumo. Compara precios antes de circular y revisa tus registros después.

Tu siguiente paso

Planifica las estaciones de tu trayecto antes de conducir. Si quieres medir un cambio de consumo, registra litros y kilómetros en recorridos comparables y mantén separado ese resultado del cambio de precio del combustible.