El mito que ya no es del todo cierto: «el diésel siempre es más barato»
Durante décadas, la recomendación por defecto era simple: si haces muchos kilómetros, compra diésel, porque el gasoil siempre cuesta menos que la gasolina 95. Esa diferencia existió por una fiscalidad distinta entre ambos carburantes, pero se ha reducido con los años, y hoy es habitual encontrar ciudades o momentos del mercado en los que el diésel cuesta igual o más que la gasolina 95.
La consecuencia es que esa vieja regla ya no sirve como criterio único: lo que determina si un coche diésel compensa es el consumo real del vehículo y los kilómetros anuales, no una diferencia de precio que ya no está garantizada.
Qué es exactamente el gasoil A
El diésel que repostas en un turismo o furgoneta es el gasoil A, distinto del gasoil B —agrícola, bonificado y de uso restringido a maquinaria autorizada— y del gasoil C, para calefacción. Es el único que puedes repostar legalmente en un vehículo particular, y el único precio que tiene sentido comparar entre estaciones.
Sigue una estructura de precio similar a la gasolina: crudo, refino, impuestos y margen de la estación. Su Impuesto Especial de Hidrocarburos es distinto al de la gasolina 95, uno de los motivos históricos de la diferencia de precio entre ambos.
Diferencias de precio del gasoil entre ciudades
El precio del diésel puede variar hasta 20 céntimos por litro entre estaciones de una misma ciudad. En plazas con fuerte tráfico logístico, como Bilbao, la competencia entre estaciones cerca de los corredores principales suele presionar los precios a la baja más que en zonas con menos tránsito de mercancías.
No hace falta memorizar qué operador es el más barato en general: basta con mirar el precio del día, porque el más competitivo hace seis meses no tiene por qué serlo hoy.
Cuándo sigue mereciendo la pena buscar el diésel más barato
Con un depósito de 50-60 litros semanal, una diferencia de 8 céntimos por litro supone 4-5 euros de ahorro: con un desvío corto, casi siempre compensa. Gas Ahorro muestra el precio del diésel por ciudad, de menor a mayor, con el ahorro estimado.
Un matiz honesto: si conduces poco —menos de 8.000-10.000 km al año—, el ahorro total de buscar siempre la más barata es modesto, aunque comprobar el precio antes de salir no cuesta ningún esfuerzo extra.
