Empieza por los litros que comprarás

Ahorro bruto estimado = litros a repostar × diferencia de precio por litro. Usa el volumen que vas a comprar, no la capacidad completa del depósito si solo necesitas llenarlo parcialmente. Convierte los céntimos a euros: 8 céntimos son 0,08 €/l.

Ejemplo hipotético: 45 litros con una diferencia de 0,08 €/l dan 3,60 €. Si compras 15 litros, con la misma diferencia solo son 1,20 €. Ninguno de estos importes describe un ahorro habitual o garantizado.

Resta el coste adicional

Coste del combustible del desvío = kilómetros adicionales totales × consumo en l/100 km / 100 × precio en €/l. Ejemplo hipotético: 8 km, 6 l/100 km y 1,50 €/l cuestan 0,72 €. Frente a los 3,60 € anteriores, la diferencia neta de combustible sería 2,88 €.

Añade cualquier peaje y valora el tiempo y el desgaste por separado. Si el resultado queda cerca de cero, una pequeña variación del consumo o del precio puede cambiar la decisión.

No conviertas una comparación en una promesa anual

Para calcular un escenario anual tendrías que mantener constantes el volumen, la frecuencia, el diferencial y el desvío. Esos supuestos suelen cambiar. Guarda tus recibos y compara gastos observados si quieres conocer tu resultado.

Los datos oficiales de carburantes sirven como punto de partida para precios; no demuestran cuánto ahorrará cada conductor.

Tu siguiente paso

Compara los precios de tu ciudad y prueba la calculadora de desvío en Madrid, Barcelona o Valencia. Para conocer el ahorro de un mes, registra los litros, el importe pagado y los kilómetros adicionales de cada repostaje; no multipliques un único ejemplo como si fuera un resultado garantizado.