Por qué está bajando el precio del petróleo

El mercado del crudo lleva semanas acumulando presión a la baja. La combinación de una demanda global más débil de lo esperado, el aumento de producción por parte de varios miembros de la OPEP+ y la menor actividad industrial en las grandes economías ha empujado el precio del barril a mínimos que no se veían en meses.

En el mercado de futuros, el Brent —el crudo de referencia en Europa— ha llegado a cotizar por debajo de los 70 dólares en algunos momentos recientes. Para los conductores españoles, esto es una señal de que los precios en el surtidor podrían seguir la misma tendencia, aunque no de forma inmediata ni proporcional.

Qué tiene que ver el Estrecho de Ormuz con lo que pagas al repostar

El Estrecho de Ormuz es un canal marítimo de apenas 33 kilómetros de anchura en su punto más estrecho, situado entre Irán y Omán. Cada día pasan por él alrededor de 20 millones de barriles de petróleo, lo que representa aproximadamente el 20 % del suministro mundial. Es, en la práctica, la arteria más importante del comercio energético global.

Cuando hay tensión geopolítica en esa zona —conflictos regionales, amenazas de bloqueo, incidentes con buques— el mercado reacciona al alza de forma casi inmediata porque cualquier interrupción afectaría a una quinta parte del petróleo que mueve el mundo. Por el contrario, cuando la situación se estabiliza o las tensiones se relajan, esa prima de riesgo desaparece y contribuye a la bajada que estamos viendo ahora.

Dicho de otra forma: aunque tú repostes en una gasolinera de Valladolid o de Almería, el precio que pagas está indirectamente vinculado a lo que ocurre en un estrecho al otro lado del Mediterráneo.

¿Cuándo llega la bajada a las gasolineras españolas?

El traslado del precio internacional al surtidor no es instantáneo. En España, el proceso suele tardar entre una y tres semanas desde que el crudo baja hasta que ese descenso se refleja de forma generalizada en los precios de las estaciones de servicio. Primero baja el precio mayorista, luego los operadores ajustan sus tarifas y finalmente la competencia entre estaciones acelera el proceso.

Hay que tener en cuenta que más del 55 % del precio de la gasolina en España corresponde a impuestos fijos —IVA e Impuesto Especial sobre Hidrocarburos— que no cambian con el mercado. Eso amortigua tanto las subidas como las bajadas: una caída del 15 % en el barril no se convierte en un descenso del 15 % en el surtidor, sino en un ajuste mucho más moderado, habitualmente de entre 3 y 8 céntimos por litro.

Aun así, unos pocos céntimos menos por litro en cada repostaje se notan al final del mes, especialmente si conduces mucho o tienes un depósito grande.

Cómo aprovechar este momento para repostar más barato

Cuando los precios están en tendencia bajista, la clave está en no repostar de más en un momento concreto esperando que mañana esté más barato, sino en ser sistemático: elige siempre la estación más barata de tu zona, independientemente del ciclo del mercado. La diferencia entre la estación más cara y la más barata de una misma ciudad puede superar los 15 céntimos por litro, mucho más que cualquier variación semanal del crudo.

Revisa los precios antes de salir, especialmente si vas a hacer un trayecto largo. En momentos de bajada, las estaciones low-cost y los operadores independientes suelen trasladar el descuento antes que las grandes marcas. Son precisamente ellas las que aparecen en los primeros puestos del ranking de Gas Ahorro.

Si tienes la costumbre de repostar siempre en la misma estación, este es un buen momento para revisar si sigue siendo competitiva. El mercado cambia y la estación que era la más barata hace seis meses puede no serlo hoy.